Start Click®

Servicios Jurídicos Propiedad Industrial y Protección de Datos Personales

Licencias de Software y Obras

Licencias de Software y Obras en Chile: permite usar tu creación sin perder el control

Autorizar el uso de una obra o software no significa tener que desprenderte de su titularidad.

Una licencia permite que otra persona o empresa utilice un activo protegido bajo condiciones previamente definidas. El problema comienza cuando esas condiciones son vagas: ¿puede modificarlo?, ¿revenderlo?, ¿utilizarlo fuera de Chile?, ¿entregarlo a terceros?, ¿incorporarlo a otro producto?, ¿seguir usándolo cuando termine el contrato?

Las licencias de software y obras permiten responder esas preguntas antes de que se conviertan en un conflicto.

En Start Click® redactamos y revisamos licencias como parte de una estrategia de Propiedad Intelectual, buscando que el titular pueda explotar económicamente su creación sin entregar más derechos de los necesarios.

Licencias de Software y Obras

Una licencia autoriza usos, pero no necesariamente transfiere la titularidad

La legislación chilena reconoce al titular del derecho de autor la facultad de autorizar a terceros para utilizar una obra. La autorización debe precisar los derechos concedidos, su duración, remuneración y forma de pago, además del territorio y otras condiciones relevantes.

Esto diferencia las licencias de software y obras de una cesión.

En licencias de software y obra, el titular conserva sus derechos y permite determinados usos. En una cesión, en cambio, derechos patrimoniales cambian de titular conforme al alcance pactado.

Si el objetivo es transferir definitivamente derechos sobre una creación, revisa nuestro servicio de Cesión de Derechos de Autor.

La elección entre ambas figuras puede determinar quién controlará el activo durante los próximos años.

No basta con decir “te autorizo a usarlo”

Las licencias de software y obras demasiado genéricas pueden resultar insuficientes tanto para quien concede los derechos como para quien paga por utilizarlos.

Antes de redactar licencias de software y obras, conviene definir:

  • qué obra, software o versión queda comprendida;
  • qué usos se autorizan;
  • si la licencia es exclusiva o no exclusiva;
  • durante cuánto tiempo podrá utilizarse;
  • en qué territorio;
  • si existe una remuneración fija, periódica o variable;
  • si se permiten modificaciones o adaptaciones;
  • si el licenciatario puede sublicenciar;
  • si puede entregar el activo a proveedores o empresas relacionadas;
  • qué ocurre con futuras versiones;
  • qué obligaciones continúan después del término;
  • y qué sucede si se incumplen las condiciones.

La licencia debe reflejar cómo funcionará realmente la relación comercial.

Un contrato que no anticipa el uso cotidiano del activo deja espacio para interpretaciones precisamente donde debería entregar certeza.

Licencias de software: controlar el uso sin vender el código

El software permite múltiples modelos de explotación.

Una empresa puede autorizar su utilización a un cliente manteniendo la titularidad, cobrar por número de usuarios, permitir acceso durante un período determinado o combinar software con soporte, actualizaciones y otros servicios.

También puede existir una licencia sobre el código instalado en infraestructura del cliente o un modelo SaaS, en el que el usuario accede a funcionalidades alojadas por el proveedor.

No son situaciones idénticas.

En las licencias de software y obras aplicadas a programas computacionales puede ser necesario regular, entre otros aspectos:

  • usuarios y dispositivos autorizados;
  • ambientes de desarrollo, prueba o producción;
  • copias permitidas;
  • acceso al código fuente;
  • actualizaciones y nuevas versiones;
  • soporte y mantenimiento;
  • integraciones con otros sistemas;
  • modificaciones;
  • sublicencias;
  • ingeniería inversa;
  • continuidad del servicio;
  • propiedad sobre desarrollos adicionales;
  • y uso de componentes pertenecientes a terceros.

Antes de licenciar un programa también debe estar clara su titularidad. Nuestro servicio de Registro de Software aborda precisamente la cadena de autoría, contratos y componentes incorporados al desarrollo.

Código abierto: gratuito no significa libre de obligaciones

Muchas aplicaciones incorporan librerías, frameworks y otros componentes distribuidos bajo licencias open source.

El hecho de que puedan descargarse gratuitamente no significa que carezcan de titular o de condiciones jurídicas.

La Open Source Initiative explica que las licencias open source permiten utilizar, modificar y compartir software, pero esas facultades se ejercen conforme a las condiciones de la licencia correspondiente.

Algunas licencias son permisivas, como MIT, BSD o Apache. Otras utilizan modelos de copyleft, como determinadas versiones de GPL, que pueden imponer obligaciones específicas cuando el software se modifica o distribuye.

No es necesario que una empresa se convierta en experta en todas ellas.

Sí necesita saber qué incorporó a su producto y si las condiciones son compatibles con la forma en que pretende comercializarlo.

La propia OMPI advierte que la combinación de software propietario y código abierto puede producir consecuencias técnicas y de licenciamiento que deben analizarse.

Por eso, las licencias de software y obras también pueden requerir una revisión de componentes de terceros antes de lanzar, distribuir o negociar el producto.

Licencias de fotografías, textos, diseños y contenidos

Las licencias de software y obras también permiten regular fotografías, textos, diseños y otros contenidos protegidos.

Un fotógrafo puede permitir que una empresa utilice imágenes para una campaña sin transferir definitivamente todos sus derechos. Un autor puede autorizar una publicación. Una empresa puede licenciar contenidos educativos, ilustraciones, material audiovisual o determinados activos digitales.

El alcance debe quedar claro.

¿La fotografía puede utilizarse solo en una web o también en publicidad impresa? ¿El texto puede traducirse? ¿La ilustración puede modificarse? ¿La licencia permite redes sociales? ¿Incluye otros países? ¿Puede utilizarse indefinidamente?

Las licencias de software y obras permiten transformar esas preguntas en condiciones contractuales antes de que cada parte tenga una interpretación diferente.

Si la titularidad o identificación de la creación todavía necesita ordenarse, nuestro servicio de Registro de Obras permite abordar previamente esa etapa.

Exclusiva o no exclusiva: una decisión que afecta el valor del activo

Dar exclusividad puede aumentar el valor de un contrato, pero también limitar las posibilidades futuras del titular.

Una licencia exclusiva puede impedir que el mismo derecho se otorgue a otros dentro del ámbito convenido. Una licencia no exclusiva permite, en cambio, autorizar usos similares a distintos clientes.

En las licencias de software y obras, la exclusividad no debería reducirse a una cláusula estándar.

Puede definirse exclusividad por territorio, sector, producto, canal, tipo de cliente o período.

EEn las licencias de software y obras, el titular conserva sus derechos y permite determinados usos. En una cesión, en cambio, los derechos patrimoniales cambian de titular conforme al alcance pactado.

Licenciar tampoco significa permitir modificaciones ilimitadas

Autorizar el uso de una creación no implica necesariamente permitir su transformación.

Esto es especialmente relevante en software, contenidos visuales, material editorial y activos que representan la identidad de una empresa.

El contrato puede regular qué modificaciones están permitidas, quién debe aprobarlas, quién será titular de los desarrollos resultantes y qué sucede con mejoras o nuevas versiones.

En software, además, una modificación puede involucrar código de terceros o licencias open source con condiciones propias.

Una buena licencia evita que estas decisiones se resuelvan después de que alguien ya haya invertido tiempo y dinero en una modificación que no estaba jurídicamente prevista.

Licencias de software y obras no son lo mismo que licenciamiento tecnológico

Una operación puede involucrar ambas materias, pero su foco es distinto.

Las licencias de software y obras se concentran en autorizaciones sustentadas en derechos de autor sobre programas computacionales, textos, fotografías, contenidos y otras creaciones protegidas.

Nuestro servicio de Licenciamiento de Tecnología aborda operaciones tecnológicas más amplias, que pueden comprender know-how, procesos, desarrollos tecnológicos y modelos de explotación empresarial.

Una empresa, startup o proyecto tecnológico puede necesitar ambos instrumentos cuando distintos derechos conviven dentro de una misma operación.

¿Qué revisamos antes de redactar una licencia?

Antes de preparar el contrato, revisamos quién es titular del activo, qué uso se quiere autorizar, por cuánto tiempo, en qué territorio y bajo qué condiciones económicas y de exclusividad, entre otros aspectos.

Si se trata de software, también verificamos si existen componentes de terceros o licencias open source que puedan afectar su explotación.

Las licencias de software y obras protegen mejor tus intereses cuando se construyen desde el negocio real y no copiando condiciones pensadas para otra empresa.

Convierte tu propiedad intelectual en un activo que genere valor sin perder el control

Una creación protegida puede generar ingresos muchas veces sin necesidad de venderla definitivamente.

Ese es uno de los principales valores de una licencia.

Puedes permitir determinados usos, limitar otros y conservar la posibilidad de seguir explotando el activo bajo condiciones diferentes.

La OMPI destaca precisamente que el entorno digital ha multiplicado las formas de licenciamiento y distribución de contenidos protegidos, incluido software y modelos abiertos. Concesión de licencias de derecho de autor en el entorno digital.

En Start Click® estructuramos licencias de software y obras para que las condiciones jurídicas acompañen el modelo comercial y no se conviertan después en un obstáculo para crecer.


Preguntas frecuentes sobre licencias de software y obras

No. En una licencia el titular autoriza determinados usos sin transferir necesariamente la titularidad de los derechos.

Sí. Puede pactarse exclusividad dentro del alcance definido por las partes. Por eso conviene precisar territorio, plazo, usos autorizados y demás condiciones relevantes.

Sí. La remuneración puede estructurarse de distintas maneras según el modelo comercial, por ejemplo mediante pagos fijos, periódicos o variables.

No conviene asumirlo. El software open source está sujeto a condiciones de licencia y algunos modelos establecen obligaciones específicas sobre atribución, modificación o distribución.


Protege tu activo sin renunciar a su potencial

Si vas a permitir que un tercero use tu software, contenido u obra, define desde el inicio hasta dónde llega esa autorización. Las licencias de software y obras bien estructuradas permiten generar valor sin perder el control de lo que creaste.

Desplazamiento hacia arriba